
El diputado Fabio Porta (PD) ha presentado un recurso por escrito a los ministros del Interior, de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, y de Trabajo y Políticas Sociales. Insta al Gobierno a adoptar medidas —incluso de carácter administrativo— para hacer verdaderamente viable, para los descendientes de ciudadanos italianos residentes en el extranjero, el camino trazado por el reciente decreto ley sobre la ciudadanía.
Esta iniciativa parlamentaria busca específicamente introducir un permiso de residencia específico para la búsqueda de empleo o para quienes se encuentren a la espera de trabajar, destinado a personas de origen italiano provenientes de países con historial de emigración italiana. Esto permitiría una entrada y residencia en Italia compatibles con el requisito de dos años de residencia que exige la nueva legislación para la concesión de la ciudadanía.
“No podemos pedir a los hijos de nuestros emigrantes en el extranjero que echen raíces en Italia sin proporcionarles las herramientas adecuadas para hacerlo”, declaró el diputado Fabio Porta. “La reforma —que sigo considerando defectuosa y a la que me he opuesto— también corre el riesgo de generar falsas expectativas entre quienes creían que podrían obtener el reconocimiento de la ciudadanía tras dos años de trabajo en Italia, tal como prevé el artículo 1-bis, apartado 2, del Decreto Ley 36/2025. Como mínimo, debe ir acompañada de medidas concretas que faciliten el asentamiento, la inscripción en el registro civil y la integración laboral de aquellos que deseen reconstruir un vínculo estable con nuestro país”.
La pregunta parlamentaria también subraya la necesidad de aprovechar los precedentes administrativos existentes: concretamente, la Circular n.º 32 de 2007 del Ministerio del Interior, que facilitó la inscripción en el registro civil de los descendientes de ciudadanos italianos, y la Circular K.28.1 de 1991, que estableció el procedimiento para el reconocimiento de la ciudadanía *iure sanguinis*.
Según Porta, ahora es necesario dar un paso más: “La normativa actual corre el riesgo de convertir el requisito de dos años de residencia en una barrera *de facto*. Necesitamos directrices claras y un canal específico para la búsqueda de empleo que permita hacer realidad el principio del *ius sanguinis* y fortalecer el vínculo entre Italia y sus comunidades en todo el mundo”. “Y todo ello”, añade el diputado, “a la espera de una reforma auténtica e integral que reestructure toda la materia”.
Por consiguiente, el recurso insta al Gobierno a adoptar directrices operativas para los consulados y los municipios, así como a supervisar el impacto de la nueva normativa en las solicitudes de ciudadanía presentadas por descendientes de ciudadanos italianos residentes en el extranjero.
Fonte: Oficina de Prensa del On. Fabio Porta